Los requisitos concretos varían según la cobertura, la compañía y el hecho ocurrido. Esta lista no pretende pedirte todo de una vez: sirve para que sepas qué documentos suele ser práctico conservar y dónde encontrarlos.
Para tus seguros en general
- Póliza, certificado o constancia de cobertura vigente.
- Datos de contacto de la aseguradora, asistencia y asesor.
- Información básica del bien asegurado: vehículo, vivienda, equipo u otro.
- Comprobantes o facturas relevantes, cuando correspondan.
Después de un hecho
Si ocurre un siniestro, pueden ser útiles fotos, videos, fecha, hora, lugar, datos de terceros, presupuestos y constancias que ya existan. Reuní lo que puedas de manera segura; no hace falta tener un archivo perfecto para iniciar una consulta.
Cómo guardar la información
Podés conservar copias digitales en un lugar al que accedas desde el teléfono, además de los documentos físicos que debas tener. Revisá periódicamente que los datos de contacto y la póliza sigan actualizados.
Protegé tus datos.
No envíes claves, datos de tarjetas ni documentación sensible por formularios o chats no verificados. Si el equipo necesita un documento, pedí confirmación del canal y del motivo antes de compartirlo.
La idea clave
La documentación sirve para ordenar, no para retrasar una consulta. Si te falta algo, contanos igual qué pasó: el siguiente paso se puede definir con la información disponible.
